Pasé en San Pedro un día muy hermoso con mi vieja, peleamos como siempre, pero no se comparó a los preciosos ratos que nos tentábamos o nos regalabamos un ' te quiero '.

Ver Titanic mientras ella roncaba fue lo más, jajajajaja, la pileta caliente, la ducha escocesa, las viejas fifí esas, lo pesada que eras con las fotos, las corridas, la tenacidad de los pájaros (sólo ella lo entiende), la Griselda que nos rechazaba los CD's. Mami, te amo como ninguna hija ama a su madre, sos la más loca, la más chistosa, la más hermosa de todas. No te quiero perder nunca, y siempre voy a amarte con toda mi alma.Vacaciones, háganme el favor de no acabar nunca, ¿si? Gracias :D.